El Salvador y el nombre nuevo, Ahnsahnghong

La importancia del nombre del Salvador

Al estudiar detenidamente la obra de salvación de Dios, podemos tener una idea de por qué es importante conocer el nombre del Salvador. Para concedernos la salvación, Dios estableció tres épocas: la época del Padre, la época del Hijo y la época del Espíritu Santo. En cada una de estas épocas, Dios aparece como el Salvador con un nombre diferente. En esta época, la salvación depende de conocer al Salvador; no podemos simplemente invocar el título general de Dios. Un concepto clave en la Biblia ayuda a aclarar este asunto.

Dios nos da un límite de tiempo para recibir al Salvador

Ec. 3:1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”

Así como todo en esta tierra tiene un propósito, nuestra fe en Dios también tiene un propósito.

Mientras vivamos en este mundo, estamos limitados por el tiempo y el espacio. Por eso la Biblia explica que todo tiene su tiempo, y que todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Todo está limitado por el tiempo, todo tiene un principio y un final. Este concepto también se puede aplicar a nuestra vida de la fe porque Dios nos da un límite de tiempo para recibir al Salvador.

Todas las actividades limitadas por el tiempo contienen un propósito específico. Por ejemplo, las personas asisten a la universidad para recibir una educación y obtener un título; obtienen un título para conseguir un buen empleo; consiguen un empleo para ganar dinero; ganan dinero para mantener a una familia, etc. Así como todo en esta tierra tiene un propósito, nuestra fe en Dios también tiene un propósito.

1 P. 1:8-9 “a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.” La Biblia menciona que el fin de tener fe en Dios es recibir la salvación, y conocer el nombre del Salvador es absolutamente esencial para esa salvación.

El nombre del Salvador de cada época

Dios dividió su administración de redención en tres épocas y dio un nombre diferente del Salvador en cada una de las tres épocas.

Mt. 28:19-20 “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” Según la Biblia, las tres épocas son la época del Padre, la época del Hijo y la época del Espíritu Santo. A través del concepto de la trinidad, entendemos que Dios desempeña tres roles diferentes con tres nombres diferentes. En la época del Padre, Dios desempeña el papel del Padre. En la época del Hijo, Dios desempeña el papel del Hijo. En la época del Espíritu Santo, Dios desempeña el papel del Espíritu Santo.

Cuando Dios desempeña cada uno de estos roles, usa un nombre diferente como Salvador. Por eso Jesús dijo que bautizáramos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Significa que el Padre tiene su nombre, el Hijo tiene su nombre y el Espíritu Santo tiene su nombre.

Pocas personas saben que el Espíritu Santo tiene un nombre y algunos piensan erróneamente que solo hay un nombre del Salvador. A través de los versículos relacionados de Isaías y Hechos, podemos entender por qué ocurren estos conceptos erróneos.

Is. 43:11 “Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve.”

Durante la época del Padre, el nombre del Salvador era Jehová. Afirma que Jehová es el único Salvador. En el Nuevo Testamento, el apóstol Pedro también da testimonio del Salvador.

Hch. 4:11-12 “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

Anteriormente, Jehová proclamó que Él es el único Salvador. Durante la época del Hijo, el apóstol Pedro proclamó que el único Salvador es Jesús y que en ningún otro hay salvación. Aquí, parece que la Biblia se contradice: un fragmento dice que Jehová es el único Salvador y otro dice que Jesús es el único Salvador.

En realidad, no existe ninguna contradicción. Tiene mucho sentido si comprendemos cómo funciona el concepto de límite de tiempo en la administración de la salvación de Dios.

Is. 9:6 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Isaías vivió durante la época del Padre cuando el nombre del Salvador era Jehová. Estaba profetizado que Dios Padre Jehová nacería como Hijo, es decir, Jesucristo. Tan pronto como Dios nació en forma humana, dejó de desempeñar el papel del Padre y comenzó a desempeñar el papel del Hijo. En ese momento, la época del Padre terminó y comenzó la época del Hijo. Con el cambio de época también vino un cambio en el nombre del Salvador. El nombre del Salvador ya no era Jehová sino Jesús. Esto significa que el nombre del Salvador tiene un límite de tiempo, similar a una fecha de vencimiento.

Una vez que termina una época, el nombre del Salvador para esa época vence. La gente ya no puede recibir la salvación a través de ese nombre. Por eso, durante la época del Padre, Jehová era el único nombre mediante el cual las personas podían salvarse. Pero tan pronto como terminó la época del Padre, el nombre de Jehová expiró y la gente ya no pudo ser salva en ese nombre.

Por esa razón, el apóstol Pablo dijo con confianza que no hay otro nombre aparte de Jesús que pueda dar la salvación. Entendió el concepto de límite de tiempo, que marcaba la expiración del nombre del Padre y el comienzo del uso del nombre del Hijo.

El nombre nuevo del Salvador, Ahnsahnghong

Ahora, no vivimos ni en la época del Padre ni en la época del Hijo. Vivimos en la época del Espíritu Santo. En otras palabras, Dios está desempeñando el papel del Espíritu Santo, por lo que es esencial conocer el nombre del Espíritu Santo para recibir la salvación. Mucha gente confunde el nombre de Jesús con el nombre del Salvador de esta época. Sin embargo, el nombre de Jesús, que es el nombre del Hijo, expiró cuando terminó la época del Hijo. Por esta razón, Jesús declaró que regresaría como el Salvador en la época del Espíritu Santo con un nombre nuevo.

Ap. 3:11-13 “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” Jesús dejó en claro que cuando regrese, tendrá un nuevo nombre. Esto marca el comienzo de la época del Espíritu Santo cuando el pueblo de Dios debe recibir la salvación a través del nombre nuevo del Salvador. El nombre nuevo debe ser un nombre que el Salvador nunca haya usado antes. Los nombres de Jehová y de Jesús ya se han utilizado, por lo que no pueden calificar como el nombre nuevo. El Espíritu Santo enseñó sobre cómo recibir su nombre nuevo.

Ap. 2:17 “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.”

El Espíritu Santo dijo que solo los que reciben la piedrecita blanca pueden conocer el nombre nuevo. Es fundamental entender qué representa la piedra. La Biblia hace referencia a la piedra a través de múltiples palabras.

1 P. 2:4 “Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,”

Hch. 4:11 “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.”

Según la Biblia, la piedra representa a Cristo. Con este entendimiento, Apocalipsis 2:17 indica que Cristo vendrá con un nombre nuevo. El libro de Apocalipsis fue escrito alrededor del año 97 d. C., por lo que Cristo mencionado aquí es Cristo en su segunda venida. Para recibir el nombre nuevo, debemos recibir a Cristo en su segunda venida, que trae el maná escondido.

Recibamos al Señor Ahnsahnghong, Cristo en su segunda venida y el maná

Para reconocer el verdadero Espíritu Santo y su nombre nuevo, la Biblia también dice que Él traerá el maná escondido. El que nos da el maná escondido tiene el nombre que nos concede la salvación en la época del Espíritu Santo.

Jn. 6:49-51 “Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron. Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.”

Según la Biblia, el maná representa la carne de Cristo. Para recibir su carne, debemos celebrar la Pascua del nuevo pacto.

Mt. 26:17, 26-28 “El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?” […] Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.” Hace dos mil años, Jesús dio a sus discípulos el maná por primera vez a través de la Pascua del nuevo pacto. Sin embargo, esta Pascua fue abolida en el año 325 d. C. en el Concilio de Nicea y quedó oculta. En 1948, Cristo Ahnsahnghong restableció la Pascua del nuevo pacto como la fiesta de Dios que nos da el perdón de pecados. Cristo Ahnsahnghong cumplió la profecía de Apocalipsis 2:17, Él es el Espíritu Santo y su nombre es el nombre del Salvador en esta época del Espíritu Santo a través del cual podemos recibir la salvación.

La Iglesia de Dios cree en el nombre nuevo de Cristo Ahnsahnghong como el nombre del Salvador de esta época. Esto significa que oramos y predicamos en el nombre de Ahnsahnghong. Esto se debe a que la Biblia da testimonio de Cristo Ahnsahnghong. Con mayor estudio, podrán tener plena seguridad en el nombre nuevo del Salvador y recibir la salvación por medio de Él.

Jn. 5:39 “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí [Cristo].”